domingo, 31 de octubre de 2010

Enrique Aguilar, el científico revolucionario

El pasado verano una de las 15 universidades españolas que obtuvo para su proyecto de investigación la ansiada calificación de Campus de Excelencia, fue la Universidad de Córdoba.

Detrás de ese trabajo colectivo de esfuerzo, imaginación y organización emerge la figura de un profesor y científico cuya personalidad se ha forjado en los laboratorios universitarios de investigación.
  
El profesor Enrique Aguilar Benítez de Lugo (Madrid  1946), vicerrector  de política científica de la Universidad de Córdoba, y uno de los más jóvenes catedráticos de la década de los ochenta inició su labor como investigador en el Laboratorio de Fisiología de la Facultad de Medicina de Córdoba.

Enrique Aguilar
Entre la finalización de sus estudios en la Facultad de Medicina  de la Universidad Complutense de Madrid y el acceso a su cátedra, hay unos años sin actividad científica: son años en los que el joven Aguilar soportó una larga estancia en la cárcel de Carabanchel, condenado por  sus actividades políticas antifranquistas

Podíamos afirmar que la indomable voluntad personal de llevar a cabo sus convicciones personales en su lucha contra la dictadura y la ausencia de libertades civiles, es la misma con la que ha afontrado los innumerables escollos y dificultades para mantener  su impulso investigador.

Pregunta.- Has publicado más de 200 artículos en diferentes revistas. ¿De cuál de ellos estás más orgulloso?

Respuesta.- Estoy especialmente orgulloso de la investigación que demostraba que el óxido nítrico es fundamental para la secreción de GH. Tuvo mucha repercusión porque la secreción de GH es fundamental para el crecimiento y el metabolismo, y se demostró por primera vez que un gas era un factor que regulaba la secreción de esta hormona del crecimiento.

P.- Ahora está trabajando en un proyecto denominado Kiss, ¿podrías hablarnos un poco de él?

R.- Hasta ahora se pensaba que toda la función reproductora estaba regulada por unas hormonas del hipotálamo llamadas GNRH, y sin embargo hemos mostrado que la hormona GNRH  está regulada por otra hormona que se encentra en el hipotálamo,

P.- ¿Qué resultados esperas de este proyecto?

R.- No se pueden establecer todavía con precisión pero a nivel internacional ha tenido mucha repercusión porque una de las comunicaciones que se han publicado sobre este trabajo ha recibido tal cantidad de citas que lo ha situado  entre los 10 trabajos más leídos en los dos últimos años.

P.- ¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?

R.- Estudiar algún neuropéptido que relacionen peso corporal con la función reproductora y en concreto también con el estado de ánimo. De momento queremos ver si estos neurpéptidos, que pueden tener efecto sobre el estado de ánimo, serían útiles en el tratamiento de la depresión.

P.- La relación entre científicos y periodistas a veces no es fácil. Los periodistas no tienen formación para comprender aquello que dicen los científicos, y estos últimos no son capaces de explicar sus hallazgos en un vocabulario para legos en la materia. ¿Qué hacen desde la universidad para solucionar esto?

Neuropéptido a través de un microscopio
R.- Nosotros lo que hacemos es publicar en nuestra pagina web, de la forma mas sencilla posible, los resultados mas importantes de la investigación. Pero es difícil porque en muchos casos son temas demasiado áridos para el gran público. Además se esta lanzando una colección de videos en la editorial Auroch para divulgar ciencia.

P.- ¿Qué solución propone para una correcta divulgación de la ciencia?

R.- Debería existir un periodismo especializado en ciencia, y se debería articular a través de convenios entre los medios de comunicación y las universidades.

P.- ¿Qué problemas tiene la ciencia en España, teniendo en cuenta que el dinero que se destina a la misma es menor que en los países vecinos?

R.- La investigación en España ha evolucionado mucho en los últimos 25 años. Ocupamos el octavo puesto en creación de ciencia pero la ciencia que producimos no es rompedora y de primera fila, sino que  es ciencia buena de gran calidad, pero no es rompedora de primera fila.

Y los problemas básicamente son de tres tipos: la financiación no es acorde con lo que correspondería. El segundo problema es la falta de definición de una carrera investigadora, factor que aleja a muchos jóvenes de esta profesión. El tercer problema es la falta de patente de nuestros resultados.

Rayos x
P.- En los medios de comunicación no se habla mucho de la investigación básica, aquella que tiene que hacerse antes de hallar un descubrimiento que sea aplicable a la vida cotidiana. ¿Podría hablarnos un poco de ella?

R.- Es aquella que va guiada por el interés de un investigador sobre algún tipo de problema. Por ejemplo, es clave en la investigación básica, sirve como ejemplo, el descubrimiento de la doble hélice del ADN, cuando se descubrió nadie pensaba que iba a tener la importancia que ha tenido para la medicina, para la genética.

Otro ejemplo clarísimo son los rayos x, nadie pensaba que iban a tener las aplicaciones que posteriormente se evidenciaron y que además servirían para aplicaciones cotidianas  en aeropuertos y estaciones de tren como medidas de seguridad.

P.- Durante, y después de sus años en la facultad luchó contra el fascismo en el Frente Revolucionario Antifranquista Patriótico (FRAP). A causa de esa lucha fue encarcelado y torturado durante tres años. ¿Cree usted que se han conquistado los derechos por los que luchó en su juventud?

R.- Yo creo que si.

P.- ¿Se arrepiente de algo?

R.- No.

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